H-industria

Patrimonio ferroviario en Argentina.
Perspectivas teórico-metodológicas, estudios de caso y experiencias de puesta en valor

 

Coordinadores
Dr. Joaquín Aldao (INHUS, CONICET-UNMdP)
Dra. Ana Silva (TECC y PROINCOMSCI, UNICEN-CONICET)
Recepción de resúmenes (máx. 500 palabras) | hasta el 20/05/2026
Fecha para el envío de artículos completos | hasta el 15/10/2026
Contacto | tecc@arte.unicen.edu.ar

 

El ferrocarril, uno de los principales símbolos de la modernidad, fue una condición necesaria para el desarrollo de la II Revolución Industrial. Posibilitó el transporte a gran escala; intensificó y transformó las características del proceso de urbanización y del desarrollo de la empresa moderna. Además, fue protagonista en la consolidación de los imperios coloniales y de los estados nación americanos.
En Argentina, desde fines del siglo XIX, el ferrocarril jugó un papel fundamental en la estructuración del territorio y la consolidación de procesos de urbanización. Por otro lado, se transformó en el elemento dinamizador de la economía nacional, amplificando exponencialmente tanto el volumen de inversiones como del transporte de cargas en el país, y fue la base principal de la economía en miles de pueblos y ciudades donde se instalaron talleres, galpones e industrias.
Asimismo, la expansión del ferrocarril en la Argentina de principios del siglo XX consolidó comunidades ocupacionales y una élite obrera. La trama identitaria y cultural de los miles de barrios, pueblos y localidades por las que pasó el tren, quedó íntimamente ligada a la actividad ferroviaria. Las dinámicas de sociabilidad propiciadas tanto por las empresas (en los primeros años) como por los trabajadores y sus organizaciones luego, se tradujeron en sindicatos de alcance nacional así como mutuales, cooperativas, asociaciones de fomento y clubes a lo largo del país.
Luego del auge del negocio ferroviario durante las primeras décadas del siglo XX, y de su nacionalización entre 1947-1948, desde la década de 1960 comenzó un ciclo de racionalización del sistema que afianzó un imaginario privatizador del ferrocarril. Un largo proceso de políticas de racionalización inició con el gobierno de Frondizi (1958-62), se profundizó en la última dictadura cívico-militar (1976-83) y, finalmente, concluyó con la concesión de la explotación de los ferrocarriles a empresas privadas (o gobiernos provinciales) durante el primer gobierno de Menem (1989-1995). Por el modo en que se ejecutaron estas reformas, las privatizaciones del sistema ferroviario no sólo produjeron cambios estructurales en las pautas de organización del servicio y la infraestructura asociada a la explotación -signadas por el cierre definitivo de cientos de ramales de pasajeros, el abandono de casi un millar de estaciones y la reducción de la planta de trabajadores ferroviarios en un 90%- sino que provocaron el desmantelamiento y la destrucción de gran parte del patrimonio material y documental asociado al ferrocarril.
Entrando al siglo XXI, y ante el evidente abandono y subutilización de la infraestructura ferroviaria, algunas de las miles de comunidades afectadas –con desigual fortaleza política y económica- comenzaron a impulsar acciones  tendientes a su recuperación. El abanico de acciones incluye desde el  emplazamiento de universidades y otras instituciones educativas, museos, centros de formación municipales o provinciales, reactivación de tramos con fines  turísticos, hasta centros culturales, bibliotecas populares y asambleas comunitarias. Las ex estaciones, galpones, talleres y terrenos aledaños a las vías, verdaderos vestigios materiales y simbólicos de un mundo ferroviario que se derrumbaba, se transformaron en el soporte de procesos sociales de puesta en valor y reactivación del patrimonio ferroviario, que convocan en la actualidad a la discusión acerca del carácter público de estos bienes y sus destinos.
En algunos casos -especialmente en centros urbanos de mayor tamaño-, por medio de la concertación público-privada, la concesión y/o traspaso a manos de inversores privados, se ha dado lugar a desarrollos inmobiliarios dentro de procesos de recualificación urbana más amplios. Muchas de estas intervenciones han encontrado resistencias por parte de diferentes actores sociales, dando cuenta del carácter conflictivo y dinámico del patrimonio y sus apropiaciones. Asimismo, las experiencias de ocupación para vivienda y otros usos que también es posible reconocer a lo largo y ancho del país, dan cuenta de la articulación entre el desmantelamiento ferroviario y las sedimentaciones locales de procesos histórico-estructurales que signan las desigualdades socioterritoriales.
Desde disciplinas como la arquitectura y, en las ciencias sociales, la antropología, sociología, geografía e historia, el estudio del patrimonio ferroviario y los procesos de puesta en valor se integraron al complejo de estudios patrimoniales como un subtipo de patrimonio industrial. El ferrocarril, entendido como sistema de objetos y relaciones, es uno de los patrimonios que presenta mayor grado de singularidad por varios aspectos: su escala territorial, su linealidad, la variedad de elementos que lo componen, la existencia de una lógica funcional y social propia y un profundo vínculo con elementos patrimoniales urbanos e industriales. 
Analizar el patrimonio ferroviario en Argentina implica partir de la existencia de un trazado de vías con una estructuración compleja y desigual en el territorio, que definió nodos, terminales y la transferencia de grandes volúmenes de personas y mercaderías. A su vez, la industria ferroviaria nacional y las instituciones
vinculadas a esta actividad se constituyeron en un marco de referencia social con sentido histórico, vinculado a la defensa de los derechos laborales, la integración/desintegración socio-territorial, y un modelo industrial nacional que completan un complejo entramado cultural vinculado a este patrimonio. La fuerte tradición de oficios que caracterizó el trabajo en los talleres, como parte de su patrimonio intangible, es también retomada en diversas iniciativas de activación patrimonial, prácticas  artísticas y movilización de memorias del trabajo ferroviario.

 

 

Este dossier convoca a la presentación de trabajos que permitan caracterizar, analizar y comparar los procesos de puesta en valor del patrimonio ferroviario en distintas localidades y regiones del país. Algunas preguntas orientadoras -no exhaustivas- son las siguientes:
– Teórico-metodológicas:
¿Qué categorías y dimensiones son pertinentes para realizar un estudio comparativo de estas experiencias en Argentina?
¿Qué dimensiones permiten analizar con mayor precisión las particularidades de estos procesos en distintas zonas del país? 
¿Qué aspectos son relevantes para definir como un proceso de puesta en valor o activación patrimonial a una intervención sobre un objeto o espacio ferroviario?
– Estudios de casos y comparativos:
¿Qué actores participan, qué rol ocupan y qué grado de institucionalidad poseen o adquieren los mismos en estos procesos?
¿Qué factores son determinantes para que las experiencias se sostengan y perduren en el tiempo?
¿Qué sentidos y valores se movilizan en relación con los usos actuales de la infraestructura, herramientas y saberes ferroviarios?
¿Cómo se vinculan materialidad y memoria en los distintos casos analizados?