Paola Berias, graduada de la Maestría en Administración Pública, nos contó su experiencia al realizar su Trabajo Final titulado “Salud pública y calidad: un ejemplo de fortalecimiento de las prestaciones en un centro de salud reconstruido a partir de las voces cotidianas de un grupo de mujeres (2014-2015)”:
“¿Es posible que un grupo de mujeres transforme el acceso y las prestaciones de servicios de salud en un lugar donde lo único que sobran son las necesidades? Esta fue la primera pregunta que guió mi trabajo de investigación”, aseguró. “Mi Tesis de Maestría es un caso de estudio sobre un centro de atención primaria de salud ubicado en la provincia de La Rioja, que fue reconstruido y gestionado íntegramente por mujeres. Ellas lograron poner en marcha una innovadora herramienta de financiamiento por resultados, transformar las prestaciones de salud, mejorar sus procesos y todo esto acompañado de un novedoso modelo femenino de gestión”, continupó. Al finalizar, Paola trajo una reflexión clave: “Para mí fue una experiencia sumamente reveladora y un aprendizaje que me acompañó a lo largo de toda mi carrera profesional”.
Silvia Ciccaglione, graduada de la Maestría en Recursos Humanos, detalló cómo fue el camino que la llevó a desarrollar su Trabajo Final titulado “Participación de las mujeres y el techo de cristal en empresas de tecnología en Argentina”:
“Elegí investigar la participación en empresas de tecnología porque durante varios años trabajé en consultoras y observaba que era una industria y observaba que era una industria en pleno crecimiento pero donde las mujeres no tenían la representación esperada en posiciones de liderazgo”, afirmó. A continuación, compartió cuál fue la motivación central de su trabajo: “Me interesaba, especialmente, comprender el fenómeno del techo de cristal y cómo operan ciertas barreras estructurales que limitan el acceso de las mujeres en esos espacios. En ese momento, también, me inquietaba una narrativa cultural que hoy también está presente: la idea de que las mujeres no están interesadas en acceder a esas posiciones de liderazgo y quise investigar un poco más en profundidad sobre el tema”. Silvia señaló que el proceso combinó investigación cuantitativa y cualitativa a través de encuestas y entrevistas a profesionales del sector tecnológico y que uno de los aspectos más desafiantes fue escuchar la trayectoria de mujeres líderes en la industria y muchas contaban que los momentos más complejos de sus carreras aparecían con decisiones de vida como formar una familia. También, observó que muchas oportunidades profesionales se construyen en espacios informales que, a veces, terminan excluyendo a quienes tienen responsabilidades de cuidado. “Definitivamente, pude aplicarlo en mi ámbito laboral. Hoy, trabajo en gestión de personas en el sector tecnológico, actualmente en España, y esta investigación influyó mucho en mi forma de analizar las trayectorias profesionales y diseñar políticas organizacionales”, relató. Asimismo, manifetó que el trabajo la ayudó a desarrollar una mirada más consciente sobre cómo crear entornos laborales más equitativos, entendiendo que la diversidad y la inclusión requieren corresponsabilidad entre organizaciones, personas y políticas públicas. “Creo que el techo de cristal no ha desaparecido, simplemente se ha transformado. Seguimos viviendo en una estructura social occidental que aún conserva dinámicas patriarcales, por lo cual el desafío hoy es seguir visibilizando estas barreras e involucrar, también, a los hombres en la conversación. Al mismo tiempo, creo que las diferencias enriquecen a la industria tecnológica, que las perspectivas diversas aportan un valor real a la innovación y al desarrollo de soluciones”, expuso. Silvia elijió concluir con un mensaje inspirador: “A las jóvenes que hoy están estudiando tecnología les diría que continúen. Cada vez somos más y construir redes y comunidad entre mujeres es clave para seguir avanzando”.
¡Sus palabras, que reivindican la lucha por la equidad de género, nos llenan de #orgulloUBA!